Amo al ser odiado
El deseo de amar es nulo en mí ser
Ya que he dado una vuelta en mi propio
amanecer
Las ilusiones mundanas son de poca razón en
el ocaso de mi vida
Las enseñanzas de la fantasía son
repugnantes en mi mente
Los días hay más cosas por hacer
Lloro por no ser tan malvado
Amo y no soy ¿amado?, grito y no soy
escuchado
Los cuervos de mi mente son simples manías
de amor
Las lagrimas que sangro son pocas a las que
traspiro
Yo puedo ser un amante de la mujer pero la
mujer no es me amante
Los seres son crueles con el amor
Los clérigos son solo un par de locos
Los días son más oscuros, y los años más
largos
Mis lágrimas son de hielo
Mi verdadero nombre no es nada
Adiós mundo de locos.
Jorge Eduardo Palacios Luna
No hay comentarios:
Publicar un comentario